lunes, 12 de octubre de 2026

Día de la Raza

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        Lamento de Gaia

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El 12 de octubre es fiesta conocida en varias regiones y épocas por muchos nombres: Día de Colón, Día del descubrimiento, Día de la hispanidad, Día de las Américas, Día de la raza, Día de los pueblos indígenas.

En México en 1928 a la insistencia del filósofo José Vasconcelos, entonces Ministro de Educación, se le nombró Día de la Raza, denominación de la Unión Ibero-Americana en 1913 para declarar una nueva identidad formada del encuentro de los Españoles y los indígenas de las Américas. En 1902 el poeta mexicano Amado Nervo había escrito un poema en honor del Presidente Benito Juárez (indio zapoteca) que recitó en la Cámara de Diputados, titulado La Raza de Bronce alabando a la raza indígena, título que más tarde en 1919 el autor boliviano Alcides Arquedas daría a su libro. El bronce (metal noble fundido de varios metales) llegó a ser metáfora del mestizaje. Según el pensar de 
José Vasconcelos una Raza Cósmica, la raza del porvenir, es la raza noble que se forma en las Américas a partir del 12 de octubre de 1492, la raza del mestizaje, un amalgama de las gentes indígenas de las Américas, de los Europeos, los Africanos, los Asiáticos, las razas mundiales — en una palabra, la raza humana compuesta de una mezcla de todas las razas que Vasconcelos denominó la Raza Cósmica.

Pero no se puede ignorar que esta raza ideal se forma a gran costo de los pueblos indígenas Americanos (y de la gente africana traídos aquí como esclavos). Desde 2002, en Venezuela se le llama a la fiesta Día de la Resistencia Indígena.

Sea como sea, por cualquier nombre que le demos, de cualquier modo que la cortemos, es la misma torta — la fecha conmemora la llegada de los Europeos a América (que para ellos era un “nuevo mundo”), no una visita sino una invasión, un genocidio, subyugación de las gentes de ese “nuevo mundo” que hoy conocemos por el nombre de un cartógrafo Europeo que apenas pisó el suelo sagrado de los continentes que llevan su nombre. Lo que marca la fecha es una continua colonización, explotación, abuso, ultraje de los pueblos indígenas de las Américas que escasamente ha menguado, que ha persistido estos quinientos y treinta y más años.


Bien se le pudiera nombrar Día de la Globalización. A partir de ese día se comprueba concreta y definitivamente que la Tierra verdaderamente es redonda, una esfera, una bola, un globo. Y desde esa fecha se les trata imponer forzosamente a las gentes indígenas del “nuevo mundo” una cosmología, actitud bastante extraña hacia a la vida, hacia a la Tierra, hacia a la economía, hacia a lo sagrado, hacia al ser humano mismo — una sola "verdad" estrecha e intolerante, un desdén rapaz hacia la Tierra vista solamente como un recurso para explotarse, un concepto del progreso difícil de distinguir de la codicia y el hambre del poder.

La causa de los indígenas clama por justicia: se les sigue robando sus tierras y terrenos, se los destruyen por sus valiosas maderas y minerales; sus creaciones agrícolas, tal como el maíz y la papa, que han salvado del hambre a gran parte del mundo, se modifican al nivel molecular y se controlan por corporaciones rapaces; sus medicinas tradicionales se patentan por esas mismas corporaciones; el agua sagrada misma se privatiza y se les roba; aun no se les respeta el derecho a sus creencias y culturas. Aun poniendo al lado la justicia, todos deberíamos aliarnos a las gentes indígenas de las Américas (y del mundo entero) en su resistencia contra tal abuso porque lo que los amenaza a ellas nos amenaza a todos en el mundo entero — y a la Tierra misma. Tienen muchísimo que enseñarnos acerca de una relación sana del hombre con la Tierra.

En una Tierra, mucho más chica y frágil de lo que imaginábamos, nos encontramos en plena globalización y pugna contra la imposición de un capitalismo desenfrenado y del fascismo, su lógica extensión, que lo acompaña. Sigue la resistencia indígena que jamás ha cesado durante estos cinco y un cuarto de siglos y más a pesar de una represión brutal y ahora todos nosotros de la raza cósmica de mera necesidad debemos aliarnos a su lucha, pues esa lucha es nuestra de todos si hemos de sobrevivir en la Tierra, bendita madre de nuestra estirpe, la estirpe de la raza humana — y de toda nuestra parentela los otros animales, las plantas, los minerales. En la Tierra redonda y sin costura son ficticias las fronteras y lo que amenaza a unos nos amenaza a todos. Pensar al contrario no es solamente inmoral sino locura.


Berkeley, Alta California

© Rafael Jesús González 2025


Después de la conquista y colonización europea de América en 1492, Estados Unidos fue el primero en declarar su independencia de la corona en 1776, estableciendo una democracia distorsionada en la que solo los hombres blancos y adinerados tenían derecho al voto, marcada por el genocidio de los pueblos indígenas y la esclavización de los cautivos africanos. Lenta y dolorosamente, incluyendo una sangrienta guerra civil, luchó por desarrollar una verdadera democracia hasta hoy, casi 250 años después. Ahora, el fascismo, fruto tóxico del capitalismo desenfrenado, gobierna la nación. Y la policía y militares enmascarados, brutales del gobierno fascista estadounidense las persigue, golpeándolas, encarcelándolas, torturándolas, expulsándolas a extraños países destruyendo familias. Y con lacrimógenos y golpes atacan a periodistas y las personas que en oposición defendieran a sus familias, sus amig@s, sus vecinos.

El presidente, un bruto ignorante con ambiciones tiránicas y sus secuaces, destruyendo todo el progreso alcanzado a costa de un sufrimiento indescriptible, pretende ser un rey en todo menos en nombre. Decimos no a los aspirantes a reyes fijando el sábado 17 de octubre de 2025 como Día Nacional No a Reyes para inundar nuestras calles en protesta. Nos negamos a sujetarnos a un estado fascista. ¡Salgamos a defender nuestra libertad!

Seamos muy claros: estamos en un punto de crisis, de conquista, masacre, abuso de la Tierra, esclavitud — capitalismo. Debemos trascender el patriotismo (que tiene al patriarcado en su raíz) y pensar —y sentir— en términos de la humanidad y de la Tierra (no de “mundo”). Hablamos de la “mente colonizada”, pero los fascistas han desarrollado tecnologías de dominación capaces de razonar más que los humanos, tecnologías que han colonizado nuestras mentes más allá de lo que somos conscientes. Sin embargo, carecen de aquello que ennoblece a la humanidad: un corazón capaz de compasión y justicia. A lo que nos enfrentamos ahora es al Mal, a la inhumanidad en todas las definiciones y connotaciones del término. Debemos defender la vida frente a lo peor de nosotros mismos y confrontar esta más insidiosa de locuras.




sábado, 10 de octubre de 2026

domingo, 4 de octubre de 2026

Francisco de Asís

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-------Hermano Francisco 

------He pecado contra mi hermano asno.

--------------------------- Francisco de Asís 


Hermano Francisco, 
muchos te han de haber visto
como un simple 
hablando con los pájaros, 
haciendo amigos con el lobo, 
compadeciendo al conejo y al pez.
De tales bobos hacemos gloria 
----------en la Tierra. 
Ahora tonto es el que no vea 
nuestra hermandad 
con los otros animales
-----con los árboles y las hierbas 
----------con las piedras y guijas. 
Sólo reconociendo esto nos salvamos 
-------no digo el alma 
-----------mas nuestro querido asno. 





-------------------------------© Rafael Jesús González 2026





            
 



sábado, 26 de septiembre de 2026

luna llena: Luna de la cosecha

 




 
              Luna de la cosecha

Esta luna de la cosecha
lo que fue sembrado
    (a sabiendas o no)
                ha madurado —
el trigo y la hierba mala,
el maíz sagrado y el maíz violado.

Se ha recogido; 
    se tendrá que escoger.

Que la luz de la luna
nos dé la claridad
    para cernir sabiamente,
        para espigar con cuidado.


                        © Rafael Jesús González 2026 





martes, 22 de septiembre de 2026

Libra — Equinoccio de Otoño

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La balanza se tambalea entre la vida y la muerte.
Cuando reces al Sol y a la Tierra
reconoce que tú eres la respuesta de la Madre
cuando actúas como sanador, sanadora 
y obras por la Tierra, la justicia, la paz.


Libra, el Equinoccio Otoñal

  
 

https://en.wikipedia.org/wiki/Johfra_Bosschart
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                            Libra


Alumbran a la balanza del día y la noche,
el zafiro temprano del amanecer
y el ópalo tardío del atardecer.
Se alza en obelisco de jade, de nefrita
al punto cardinal del aire,
el apoyo del viento,
    y en cada platillo de cobre
se miden el arte y las consecuencias
        (el amor pesa en la ijada
        de la indecisión,
        en los lomos del deseo.)
La alzaprima del otoño
sostiene sobre el caos,
trémulos y vacilantes
    el sentir, el pensar —
        amor, belleza, verdad —
sueños, siempre sueños, justos sueños.
 



                            © Rafael Jesús González 2026






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miércoles, 16 de septiembre de 2026

Grito de Dolores - Independencia de México

   




   
 Breve historia de un grito


Trescientos años después 
de la conquista se alzó el grito 
de dolores, grito de un pueblo
adolorido por independencia
del imperio. Veinte y unos años
después de ser independiente 
México perdió mas de la mitad 
de sus tierras al más joven 
impero del norte.
Y expulsando otra invasión
y sufridas otras tiranías
se hizo por revolución el grito
dolorido. De eso hace cien
y más años. ¿Qué puede decir 
una historia del hambre, la sed,
el dolor, la pena, el sufrir 
de la que se hace?
La injusticia echa raíces muy largas. 
Deshacerse de un yugo no es ser
libre, deshacerse de un yugo no es
lo mismo que lograr la justicia.
La lucha sigue. Pues ¡adelante!
pueblos indígenas, 
mexican@s, chican@s; 
¡adelante! las Américas latinas; 
¡adelante! mundo. 
La lucha sigue hasta la justicia.
¡Hasta la justicia sigue la lucha!



© Rafael Jesús González 2026

(Somos en escrito, septiembre 2021;
derechos reservados del autor) 
                   


 


viernes, 11 de septiembre de 2026

25 años después

 



                        Las Torres 

                    (11 septiembre 2001)

Se derriban las torres como 
    si visto por ojos cruzados,
cayera un Goliat abatido por un David.

Detrás de los mitos 
    ¿quiénes somos los culpables?
        ¿quiénes los inocentes?
¿Cual es la distancia 
    entre la justicia y la venganza?

La muerte es inevitable, no justa.
Y cuando los inocentes caen
en las redes de la violencia, es terrible.

Que la Tierra los tenga en descanso.
Si monumento hiciéramos 
digno de sus muertes
en honor y memoria de ellos
comprometámonos
    a la libertad, 
    a la justicia verdadera, 
    a la paz mundial.

Que si la muerte no es justa,
justas sean nuestras vidas.


                      Rafael Jesús González 



(Abalone Moon, November 6, 2007 
derechos reservados del autor)




El décimo y un día del noveno mes es una fecha dolorosa en marcar. En este día en 1973 el legalmente elegido gobierno de Chile fue derribado por instigación y con el apoyo activo del gobierno de los Estados Unidos y la CIA introduciendo un régimen de terror que duró por casi veinte años. En este día en 1991 mi querida comadre Guillermina Valdés de Villalva fundadora de los Colegios de la frontera fue muerta en un accidente de avión de Continental Airlines cerca de Houston, Tejas. Diez años después en este día en 2001 las torres gemelas del Centro del Comercio Mundial en Nueva York fueron derribadas por terroristas.

Con la destrucción de las Torres se fue una gran parte de nuestra democracia lentamente en desarrollo, un hecho, no de terroristas extranjeros, sino de nuestro propio gobierno, una plutocracia más cerca al fascismo que a ninguna otra cosa.

Ahora, después de una serie de guerras criminales, la economía mundial deprimida por la villanía de las corporaciones y los bancos, gran abuso de los derechos humanos, frente a un desastre climático, después de una terrible pandemia, el fascismo nunca ha sido más real en la nación. Nos enfrenta un fascismo absoluto (apoyado por las corporaciones, 1% de los ricos y hordas de los insatisfechos, resentidos, racistas, violentos) y una débil esperanza de democracia. Las opciones que nos presenta el establecimiento son reales pero desalentadoras — y tantos de nosotros en un estado de negación.

Hace 25 años en septiembre de 2001, tomé un vuelo a Boston para la boda de mi ahijado Max Villalva Valdés y decidí quedarme a visitar amigos intentando regresar de Boston a San Francisco el 11 de septiembre. No obstante cambié mi vuelo de regreso uno días antes para asistir a otra celebración de amigos en la Bahía de San Franciso. Así es que en el 11 de septiembre de 2001 pude escribir:


Amor y pensamientos a mis amigos en un día oscuro


Desde esta madrugada que un amigo me llamó de Nueva Inglaterra con las noticias de la destrucción de las torres del Centro de Comercio Mundial en Nueva York, he estado ofuscado, demasiado aturdido para poner en orden lo que siento, lo que pienso excepto para confirmar mi profundo odio a la violencia. Por supuesto que siento dolor y rabia — y un gran temor.

No he podido comunicarme con mis amigos en Nueva York ni con mis amigos en Washington, D.C.; no sé si estén bien o no.

Y a pesar de las imágenes en la televisión, es increíble. ¿Cómo podría suceder aquí? ¿Cómo nos podría suceder a nosotros? La nación contemporánea más potente, el imperio actual más poderoso es vulnerable. Viendo las imágenes de las torres gemelas, símbolo de la más grande riqueza, del más grande poder de la Tierra en llamas, humeando, y al fin derrumbándose contra la perspectiva de monolitos que es Nueva York me hizo pensar, en medio del horror, en las caídas de Goliates en el llano. La Tierra se sacude con sus caídas; la muerte, el sufrimiento de tantos debido a sus caídas oprime el corazón. Estoy aturdido por el dolor.

Pero quiénes son los Davides no lo sabemos. Seguramente para mí no son héroes, ni para nadie que conozco; más bien villanos. Davides en tamaño solamente. Pero viendo en la televisión algunas imágenes de júbilo en partes de Palestina/Israel, me doy cuenta de que para algunos héroes han de ser — y también para algunos en otros lugares del mundo.

El Terrorismo es frase pavorosa; aun más horrible es su realidad. ¿Qué significa? El Diccionario Webster del Nuevo Mundo lo define sucintamente: 1) el uso del terror y la violencia para intimidar, para subyugar, etc., especialmente como política o arma política; y 2) intimidación y subyugación producida en esta manera. Terror.

Veo estas imágenes de albricias en la televisión y me pregunto que pudiera inducir tanto regocijo en tanta destrucción, tanta muerte, tanto sufrimiento. Terror. Terror como ese de hoy en Nueva York pero en escala más chica, terror de día a día a mano de soldados israelitas, y terror en venganza, y luego más terror en desquite — un cuento de nunca acabar.

El terror de día a día en Irak con niños enfermos y sin ninguna medicina con que curarlos, poca comida que darles. El terror de día a día en Nigeria y otras partes de África. El terror de día a día en tantas partes de América Latina, en Asia, en dondequiera. Una política, una arma política para subyugar.

Y ¿quién tiene más que aprovechar de esto? Me llegan cientos de imágenes, pero una cifra sencilla, terca chispea frente todas: nosotros en los Estados Unidos somos seis por ciento (6%) de la gente del mundo y sin embargo consumimos sesenta por ciento (60%) de lo que da la Tierra. (Y tenemos el porcentaje más alto de nuestra gente en prisión.) Estas son fórmulas de terror.

Y somos vulnerables. Y pienso — la única protección es la justicia. La única protección es ser tan justos, tan rectos que nadie nos desearía mal.

No, ni los dioses son tan justos, pero si sólo lo intentáramos. Si sólo intentáramos compartir la riqueza de la Tierra con todos nuestros hermanos, hermanas. Si sólo veneráramos a la Tierra y la protegiéramos para que siguiera sosteniéndonos. Si sólo nos respetáramos unos a los otros. Si sólo veneráramos la vida.

Quisiera creer que pudiéramos reaccionar a este horror en Nueva York y en Washington, D.C. con un compromiso a la justicia para el mundo. No simplemente la primitiva y cruda venganza y desquite que oigo reclamarse, sino la verdadera justicia que pusiera fin al terror, no solamente al terror tal como el de este día en Nueva York y en la capital, sino el terror de día a día del hambre, falta de medicina, falta de abrigo, falta de educación, falta de libertad y la violencia que todo esto trae. Terror.

Pero lo que veo no me da esperanza. Temo. Temo la institución del terrorismo, nuestra política de terror que tiene preso al mundo. Temo al hombre en el puesto de Presidente de los Estados Unidos que no fue elegido a su oficina, temo a sus socios, temo a la Suprema Corte que ha violado su cargo de intérprete imparcial de la ley del país. Temo a este Presidente que destruiría a la Tierra por ganancia monetaria, que insiste en un sistema nuclear de “defensa” demente para implementar una política de terror.

Temo por las gentes del mundo. Igualmente temo por nosotros los ciudadanos de estos Estados Unidos. Temo que la tragedia de hoy se usará para justificar la destrucción de cual libertad, cuales derechos civiles tenemos, de una democracia por la cual claramente el presidente de los Estado Unidos y su género ningún respeto tienen.

Temo a los Goliates y a los Davides que ellos engendran.

Pero aun así, más profundamente arraigado que mi temor es mi amor a la Tierra y a su gente y a toda nuestra parentela de lo que existe. Por eso confío que seguirá nuestro trabajo por la justicia y la paz en regocijo de la vida y que, a pesar de la oscuridad, triunfe.


Berkeley, 11 septiembre 2001