-
Sobre un frasquito de agua traída del Monte Shasta
Sobre el altar hogareño el agua del manantial sagrado imperceptiblemente se agita en su frasquito al sentir la llamada de la luna llena que asoma por la ventana iluminándola.
Es dócil el agua a pesar del jalar de la luna; ningún resentimiento tiene contra las paredes cristalinas del frasquito que la enjaula aunque aun guarde memorias de su viaje oscuro por las entrañas de la montaña sagrada, de su escape tumultuoso por el ojo sagrado que da principio al río que abastece la región. Sabe que es rezo, su pureza anhelo del ser humano que la contempla iluminada por la luz de la luna.
Primordiales son las ligas que unen la luna, el agua, el hombre que reza.
© Rafael Jesús González 2011
-
-