jueves, 25 de noviembre de 2021

Día de acción de gracias EE.UU

 


Deplorable en sus orígenes, sentimental su leyenda, el Día de acción de gracias es sin embargo mi fiesta estadounidense favorita. Es arquetípica, mítica, universal pues la  . gratitud y su expresión son una de la experiencias más nobles de la humanidad. Es una de las raíces principales de la espiritualidad, la clave de toda religión. De todas las fiestas, celebra más destacadamente las ligas familiares, comunitarias pues el compartir de alimento es un acto de unión, de conexión humana.

 

Aun mejor que el año pasado, este año será fiesta difícil para muchos de nosotros que la marcaremos aislados, lejos de familia y seres queridos. No podemos viajar, no podemos tocarnos unos a los otros y ni mucho menos abrazarnos o besarnos sin temor y tenemos que cubrirnos la mitad de la cara por temor a la muerte. Muchos se quedarán sin hogar porque sus casas se quemaron en los incendios de los bosques o se destrozaron en las tormentas e inundaciones de la Tierra febril o porque simplemente no pueden tener techo en un sistema económico basado en la codicia. El país está dividido por los sentimientos más deplorables del carácter nacional: el racismo y la intolerancia, la codicia y la ansia del poder. 


Nuestros rezos de gracias serán dichos por entre las lágrimas pero las gracias se tienen que dar por el mero don de la vida misma, la belleza y generosidad de la bendita Tierra no importa que tan blasfemada y abusada sea por la locura humana. Las gracias se tienen que dar por la compasión y el bien, el deseo por la justicia y la paz que trae el corazón humano. Gracias por la dedicación y el sacrificio de los que sirven. Gracias por nuestra capacidad de amar en la que se debe arraigar la revolución que tenemos que hacer. Gracias por uno al otro. 


Comparto contigo una bendición escrita en tiempos más dichosos, no sin sus dificultades seguramente, pero menos agobiados por la oscuridad que este año a traído. Te la ofrezco con amor y esperanza.

 

-------------Gracias


Gracias y benditos sean
el Sol y la Tierra
por este pan y este vino,
-----esta fruta, esta carne, esta sal,
----------------este alimento;
gracias y bendiciones
a quienes lo preparan, lo sirven;
gracias y bendiciones
a quienes lo comparten
(y también a los ausentes y a los difuntos.)
Gracias y bendiciones a quienes lo traen
--------(que no les falte),
a quienes lo siembran y cultivan,
lo cosechan y lo recogen
-------(que no les falte);
gracias y bendiciones a los que trabajan
-------y bendiciones a los que no puedan;
que no les falte — su hambre
-----hace agrio el vino
-----------y le roba el gusto a la sal.
Gracias por el sustento y la fuerza
para nuestro bailar y nuestra labor
--------por la justicia y la paz.




----------------------------© Rafael Jesús González 2021



(The Montserrat Review, no. 6, primavera 2003
[postulado para el Premio de la Poesía por la Paz Hobblestock];
derechos reservados del autor.)

 


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domingo, 21 de noviembre de 2021

Sagitario

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------------Sagitario


El arquero apunta a Júpiter,
----planeta de tantas lunas,
cuya luz se refleja en sus ancas,
y en la punta de topacio de su saeta
brota la llama inconstante del anhelo.
------En cadena de estaño
------lleva pectoral de turquesa
------bruñida de ensueños
---------y apunta
-------------------y apunta
---------y anhela herir al cielo.





-------------------© Rafael Jesús González 2021






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viernes, 19 de noviembre de 2021

luna llena: Eclipse lunar en noviembre

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Eclipse lunar en noviembre


La luna sobre el árbol
enciende los kakis
como si fueran linternas
de seda mandarina,
luego como si madurando
toma su color
para colgar en el cielo
como fruta deliciosa.




            © Rafael Jesús González 2021


            






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jueves, 11 de noviembre de 2021

Día del Veterano EE.UU.

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Día del Veterano

Cuando la Primera Guerra Mundial oficialmente acabó el 28 de junio 1919, la lucha actual ya había cesado en la oncena hora del onceno día del onceno mes del año anterior. Día del Armisticio, como fue conocida, más tarde se hizo fiesta nacional, y en 1954 (el año en que me gradué de la secundaria), el nombre se le cambió a Día del Veterano para honrar a todo veterano estadounidense de todas las guerras.

El único veterano de esa guerra, “la guerra para acabar con toda guerra,” que jamás conocí era el padrastro de mi padre, Benjamín Armijo, de Nuevo México, un hombre anciano que raras veces hablaba y a quien en ocasión veía llevar la gorra de La legión Americana. (Era también republicano.)


 “La guerra para acabar con toda guerra” fue todo menos eso y cuando yo tenía no mucho más de cinco, tres de mis tíos maternos (Roberto, Armando, Enrique) salieron a pelear en otra guerra, la Segunda Guerra Mundial.

Echaba de menos a mis tíos y los recordaba por sus fotos en el altar hogareño de mi abuela, muy guapos en sus uniformes; en los rosarios y letanías sin fin que las mujeres de la familia a menudo se juntaban a rezar; y en las tres estrellas azules que colgaban en la ventana.

Mi tío Roberto, tío Beto, no duró su segundo año; regresó a casa y se mencionaban las úlceras y los nervios. Mi tío Armado, tío Pana, en la División de infantería o la División de caballería (aunque ni un solo caballo jamás fue montado en ninguna batalla de esa guerra) sirvió en el Teatro del Pacífico y el nombre de Guadalcanal de algún modo se pega a su historía. Mi tío Enrique, tío Kiki, el menor, en la División Aérea, “las águilas chillantes,” sirvió en el Teatro Europeo y se lanzó en paracaídas en la toma de Alemania.

Después de que acabó esa guerra regresaron a casa, tío Pana a un hospital enfermo de malaria que le afectó por el resto de la vida; tío Kiki con dolencia del alma no tan fácil de diagnosticar ocultada en su humor suave, modos amables. Todos mis tíos fueron hombres gentiles en todo sentido de la palabra. Y Beto, Pana, Kiki no hablaban nada acerca sus experiencias de la guerra a pesar de mi curiosidad y preguntas que distraían con una pequeña broma o cambio de tema. Lo que habían visto, sentido aparentemente no era para decirse y la familia lo percibía y respetaba su reticencia. Ninguno de ellos se juntó a los Veteranos de Guerras Extranjeras de que yo sepa.




La Guerra Coreana reventó, como dicen, como si fuera el acne, no mucho después. En cuanto a mí, yo nunca he peleado en ninguna guerra aunque me ingresé a la Marina estadounidense graduando de la Escuela secundaria de El Paso para hacerme enfermero y conseguir la beca militar con que empezar mis estudios de medicina cuando acabara mi servicio; dos de los cuatro años en la marina los pasé en la Infantería de marina con el rango de Sargento del personal. La Guerra Coreana ya había acabado. Y aunque serví lo suficientemente aproximado a ella para ser otorgado la Medalla de defensa de Corea y soy legalmente veterano y elegible a juntarme a los VFW [Veteranos de Guerras Extranjeras] nunca lo hice y jamás lo intentaré.

Si me consideraría veterano de ninguna guerra sería de la Guerra de Vietnam, no porque haya peleado en ella sino porque luché en contra de ella. (Aconsejé a objetores de conciencia, puse piquetes a oficinas de recluta, marché en las calles.) Los veteranos de guerra a quien he conocido más íntimamente son los de esa guerra, muchos de ellos, si no la mayor parte, heridos y enfermos de cuerpo (de balas, de metralla, de productos químicos), heridos y enfermos del alma (terror, culpa, vergüenza, odio pudriéndoles los sueños, envenenándoles los cariños.)

Soy sospechoso de que se me pida que honre a veteranos de casi cualquier guerra, excepto como honro el sufrir, el ser de todo hombre o mujer que jamás ha vivido. Estoy harto del “patriotismo” detrás del cual tantos canallas se esconden. Estoy harto de la guerra que ha manchado casi todos los años de mi vida. Dado que casi toda guerra que los EE.UU. ha hecho y hace son invasiones de otros países justificadas con ralas ficciones de "defensa," soy impaciente de los bobos que me preguntan si no “apoyo a nuestras tropas.”

¿Qué significa “apoyar a nuestras tropas”? ¿Qué cosa es una tropa sino un rebaño, una manada, una banda? ¿Qué es una tropa sino un grupo de actores cuyo deber no es razonar el porque sino cumplir y morir? En los años que serví en la marina y en la infantería de marina como enfermero, nunca cuidé de una tropa; cuidé de hombres heridos y dañados, que se habían herido y sangraban, que sufrían ampollas terribles en los pies debidas a largas marchas, que enfermaban con fiebres altas. Si apoyar significa llevar el peso, impedir caer, resbalar o hundir, dar valor, fe, auxilio, consuelo, fuerza, abastecer, cargar, tolerar, sí, lo hice y apoyo a todos hombres y mujeres tan infelices como para ir a la guerra.

A las tropas, no. Si apoyar significa aprobar, estar en favor, suscribirse, sancionar, entonces no. La decisión de hacer la guerra no es de ellos para hacer; las tropas son lo que esos que hacen las decisiones de guerra usan (para matar y ser matados, para ser brutalizados en torturadores) para sus propios fines, no los nuestros y ni mucho menos los de los hombres y mujeres que constituyen las “tropas.”

En efecto, encuentro la pregunta si "apoyo a nuestras tropas" ofensiva, cínica, hipócrita dado que tan poco cuidamos de nuestros veteranos: muchos están sin techo; no encuentran trabajo; tienen poca atención a sus heridas, físicas y psicológicas; poca a sus adicciones; muchos están en cárcel; muchísimos se suicidan. Reconociendo esto, el "patriotismo" que la pregunta pretende es hueco y ciego.

Honro a los veteranos de la guerra solamente del modo en que sé honrar: con compasión; con respeto; con comprensión de cómo fueron/son usados, engañados, indoctrinados, obligados, desperdiciados, dañados, abandonados; con tolerancia de sus creencias y justificaciones; con esfuerzo para que sus heridas, de cuerpo y alma, se traten y se sanen, su sufrir y sacrificio se recompensen. Nunca me niego a las peticiones por donación a las organizaciones de veteranos que buscan beneficios y servicios para los veteranos. Honro a los veteranos, hombres y mujeres; no a bandas ni a tropas.

Si buscas a mi ventana este día, la bandera que encontrarás allí colgando será la bandera arco iris de la paz. Allí cuelga en honor de todo veterano de cualquier guerra en cualquier época o lugar. Dentro, encenderé una vela y quemaré artemisa y me dedicaré de nuevo a luchar por la justicia y la paz. Tal es el único modo en que sé honrar a los veteranos 
(y víctimas militares o civiles) de la guerra.
Berkeley, November 11, 2007


martes, 2 de noviembre de 2021

Fiesta de Todas las Ánimas: Día de los muertos

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                       Credo


Ni disfraz ni máscara engaña
a los espíritus malignos 
ni mucho menos 
a nuestros muertos queridos 
que nos visitan 
en recuerdo y sueño. 
Sólo ahí viven. 
No creo en la gloria 
ni en el infierno o purgatorio,
o limbo o nirvana.
No hay muerto agradecido;
la gratitud es sólo para los vivos
que con su último suspiro 
dan gracias por haber vivido.



                © Rafael Jesús González 2021




Cuando bailan las calacas
y cantan las calaveras
es cuando las recordamos
y las amamos de veras.


            © Rafael Jesús González 2021





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lunes, 1 de noviembre de 2021

Fiesta de Todos Los Santos



El 2 de noviembre Día de Muertos mexicano es una fiesta compleja en la que el dolor de la muerte y la alegría de la vida se entrelazan en la memoria y en la celebración, tal como en la celebración del Día de Muertos en el Museo de California en Oakland hace dos años en época mucho, mucho más feliz. Este año celebraremos el Día de Muertos aislados con mucha más tristeza que alegría — pero nunca, nunca se debe menospreciar la alegría. Hay un viejo refrán: Lo que he bailado nada me lo puede quitar. 
 
Pero la muerte y el sufrimiento causado por la pandemia Covid, la tortura y muertes de inmigrantes por parte del gobierno estadunidense, los asesinatos de nuestros hermanos, hermanas negros y morenos por la policía, los incendios e inundaciones del cambio climático pesan mucho en el corazón, el fascismo. Y en los EE.UU. tenemos que elegir entre la democracia o el fascismo. 






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