-----------------------------Comunicación
Mensajera es la luna
inconstante que se
crea
aunque previstos y
regulares sean sus cambios.
Son nuestras señales
de humo que se esfuman
arrebatadas por los
vientos.
Llegamos al puerto con
vela negra en vez de blanca
por equívoco o
descuido
con consecuencia
trágica o banal.
Nuestros son recados
en botellas lanzadas al mar
que si a algún lado
llegan
se han hechas
ilegibles
por la humedad colada
por el corcho.
Cartas dan en la
oficina de cartas muertas
que no llegan a su
destino por causa de señas
ilegibles o
equivocadas haciendo loco al escribano.
Llamamos a aparatos
que se pierden o descomponen,
las palabras confusas
o extraviadas en el espacio —
todo intento sea de
alarma, reproche, consuelo,
maldición, celebración,
pidiendo auxilio,
ultimadamente se
arraigan en la primordial
clara, confusa, alabada,
frustrada, sublime
necesidad humana de
amar.
-----------------------------© Rafael Jesús González 2018
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