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de Somos en Escrito, Armando Rendón, editor, 5 diciembre 2018
Somos en escrito The Latino Literary Online Magazine
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| Photo by Armando Rendón |
"La poesía política es esa que
habla en oposición o apoyo,
en
crítica o justificación de
las instituciones y normas
que nos gobiernan.”
Por Rafael Jesús González
(Ponencia sobre poesía política presentada en el VIII Congreso y Festival Internacional Proyecto Cultural Sur, Montevideo, Uruguay, octubre 2018)
Recientemente se me invitó a
participar en un panel “¿Que es la poesía política?” con distinguidos colegas a
quienes estimo mucho. Se nos pidió que consideremos si hay un género de poesía
que es política y como diferiría esta de la poesía que ostensiblemente no fuera
considerada política y si el mero acto de crear es en si político. Se nos pidió
que leyéramos dos poemas nuestros y dos de otros poetas que ilustraran nuestro
pensar sobre la poesía política. La idea era tener una discusión en mesa
redonda y responder a preguntas del público.
Nunca pasó. Se me pidió que
iniciara la discusión; presenté mi posición y leí mis dos poemas, uno de Roque
Dalton y el último poema de Javier Sicilia. Mis colegas completamente ignoraron
las instrucciones al panel, dijeron esencialmente que el acto de crear era en
si político y entonces tal era toda poesía y siguieron a leer de una gavilla de
poemas que habían traído consigo. El evento se volvió en simplemente una
lectura de poesía; no hubo discusión en mesa redonda ni tuvo el público
oportunidad de hacer preguntas.
Algo
irritado dije que si el escribir poesía era en si acto político entonces no
había nada que decir y que además no le podríamos llamar a un poema sobre un
peral, o un cuervo, o el poema de Bashó sobre una rana o un poema de amor políticos
en ningún sentido. Y con eso se cerró la conversación que nunca tuvimos.
Por
supuesto mis colegas sabían bien lo que fuera un poema político y cual no y
aunque mantuvieran que el escribir poemas en si es acto político y todo poema implícitamente
tal, no leyeron poemas sobre perales o cuervos o ranas o el amor sino los
poemas que habían escogido leer eran indudablemente, poderosamente políticos.
En mis
observaciones de apertura había dicho que porque éramos criaturas sociales todo
lo que hagamos es político; no votar cuando podamos en una elección es en sí
acto político. A demás, dije, un acto, un poema es cargado o no con significado
político por el contexto en el cual fue escrito. En el contexto de la
degradación ambiental la poesía sobre la naturaleza se pudiera leer como
implícitamente política.
Eso
dicho, si el poema sobre el peral fuera escrito cuando los perales fueran
envenenados por pesticidas, o los cuervos cazados a cerca extinción, esos
poemas pudieran tener brillo fuertemente político. Por lo tanto si Basho hubiera
escrito bajo un régimen tirano que criminalizaba el derecho de expresión para
mantener el statu quo, el chapoteo de su rana pudiera haber sido aunque
implícitamente políticamente ruidoso. Todo es contexto cuando todo se ha dicho;
todo lo que existe es relación. Tal es mi teoría de la relatividad.
Pero
todavía necesitamos una definición práctica de lo que es la poesía política y
para eso propongo esta:
“La
poesía política es esa que habla en oposición o apoyo, en crítica o justificación
de las instituciones y normas que nos gobiernan.”
Resiento
de tener que escribir poesía política; mucho preferiría escribir poemas de
amor, poemas en alabanza de la vida, de la Tierra que la sostiene, poemas de
asombro por lo que se percibe y por lo que se imagina. Por lo cual resiento de
tener que escribir poesía política es porque me siento obligado a oponerme a
las instituciones que nos gobiernan. Si esas instituciones fueran fundadas en y
gobernaran con justicia, con compasión, con reverencia a la vida y a la Tierra
que nos da nacer, sería yo libre para escribir sin impedimento en celebración y
mi poesía “política” sería en alabanza de esas instituciones y con dificultad
se distinguieran de mi celebración de la vida misma. Por supuesto que eso sería
una Utopía y siendo los humanos que somos siempre hubiera cosas que criticar, o
ignorar.
Pero los
Estados Unidos de América donde vivo y de cual soy ciudadano es mucho más cerca
a una Distopía y en este contexto mi poesía (o mucha de ella porque también
escribo mucha que es puramente celebratoria) tiene que ser abierta y
fuertemente política en oposición a la injusticia, crueldad, locura que son las
normas con las cuales se gobierna la nación (imperio). Mi poesía política es la
poesía del amor violado.
Entre las
muchas violaciones de los derechos humanos que el gobierno estadounidense
comete una que más me llega es su política hacia la migración, inhumana, cruel,
demente. Las fronteras son de por si políticas y solamente tal, nada más.
Los mapas mienten
Borders are scratched across
the
hearts of men
By strangers with a calm,
judicial
pen,
And when the borders bleed
we watch
with dread
The lines of ink across the
map
turn red.
--Marya Mannes
Mienten
los mapas —
son
colchas de parches sin sentido
de
colores pasteles
(lila, celeste, lima,
limón, naranja, rosa)
con
nombres, costuras arbitrarias
con
que imaginamos a la Tierra
pretendiendo
poseerla
y
le llamamos ‘mundo.’
La
Tierra no tiene costuras
ni
fronteras —
ríos
y barrancas, sierras, pantanos,
desfiladeros,
junglas y desiertos,
cascadas
y saltos, mares sí,
pero
nunca fronteras.
Los
mapas mienten.
Nací
en frontera cargada en particular de política— la frontera entre los EE.UU. y
México, Cd. Juárez, Chihuahua y El Paso, Tejas. Lo particular de esta frontera
es que la tierra estadounidense al norte del Río Bravo, “la frontera,” fue
robada por invasión por los EE.UU. Mucha de la población en esa Tierra es de
descendencia y cultura mexicana — es
tierra nuestra robada. A demás, la mayoría de nosotros somos de sangre mestiza,
mezcla de sangre europea e indígena. Para nosotros, la parte nuestra indígena,
las fronteras no existían como tales, la Tierra pertenecía a nadie, era de
todos.
Mi
familia llegaron cuando la revolución mexicana de 1910 llegaba a su fin en 1920,
mis padres apenas adolescentes. Así es que yo me crié bicultural, bilingüe
entre y participando en dos distintas culturas. Mis padres siempre insistieron
que conserváramos nuestra cultura mexicana y lengua castellana a la vez que
aprendiéramos el inglés. No siempre fue fácil. La cultura estadounidense es
poco tolerante de lo extranjero e insiste en que el inmigrante se asimile.
En la
escuela nos castigaban si hablábamos en español en la aula o el patio de recreo
y aun muchos nos sentimos obligados a defender nuestros propios nombres. El
prejuicio en la sociedad en general es grande. Muchos padres para proteger a
sus hij@s de los efectos de este prejuicio les permitían hablar sólo inglés
para que avanzaran económica y socialmente. El costo de asimilarse es grande.
A
Una Anciana
Venga,
madre —
su rebozo arrastra telaraña negra
y sus enaguas le enredan los tobillos;
apoya
el peso de sus años
en
trémulo bastón y sus manos temblorosas
empujan sobre el mostrador centavos
sudados.
¿Aún
todavía ve, viejecita,
la
jara de su aguja arrastrando colores?
Las flores que borda
con hilazas de a tres-por-diez
no
se marchitan tan pronto como las hojas del tiempo.
¿Qué cosas recuerda?
Su
boca parece constantemente saborear
los
restos de años rellenos de miel.
¿Dónde están los hijos que parió?
¿Hablan
ahora solamente inglés
y
dicen que son hispanos?
Sé que un día no vendrá
a pedirme que le que escoja
los matices que ya no puede ver.
Sé
que esperaré en vano
su bendición desdentada.
Miraré
hacia la calle polvorienta
refrescada
por alas de paloma
hasta
que un chiquillo mugroso me jale de la manga
y
me pregunte:
— Señor, jau mach is dis? —
Demasiado,
es mucho el costo. Pera paro sobrevivir mucho se arriesga y mucho se pierde. Se
emigra raras veces por gusto y casi siempre por necesidad. Históricamente la
mayor parte de nuestra gente que emigra a los EE.UU. es gente pobre, más que
nada campesinos que vienen a trabajar por muy bajos sueldos, largas y duras
horas, bajo pésimas condiciones, muchos analfabetos o con poca escuela, muchos
hablando lenguas indígenas. Vienen indocumentados y muchas veces traen sus
familia, hij@s de muy tierna edad, infantes muchos. Es@s chicuel@s todavía
indocumentados han crecido en jóvenes en todo estadounidenses menos en ciudadanía,
muchos hablando y escribiendo solamente en inglés, muchísimos estudiantes en
colegios y universidades.
Y ahora
el Presidente de los EE.UU. Pres. Trump (llamado entre nosotros con el no muy
afectuoso apodo Pres. Trompudo) racista y fascista, ignorante, arrogante y
descorazonado hasta las cachas intenta, con el apoyo de su índole, expulsarlos
a sus países natales, países extraños para ell@s, países no suyos — México,
Guatemala, El Salvador, Honduras, Nicaragua y tantos más. Se les han llamado “Soñadores”
apodo que origina en un plan del presidente anterior Pres. Obama para protegerl@s.
Nuestros soñadores
El país
que echa fuera
por falta
de documentos
a sus
soñadores
se hiere
a si mismo.
¿Que otra
tierra conocen?
¿Que
vacío dejarían
en la
consciencia,
en el
corazón del pueblo?
Es
arrancarle las balanzas
a la
justicia, apagarle
el
antorcha a la libertad.
Sería
como si el águila
con su
propio pico
y sus
garras se rasgara
su propio
corazón
ya
envenenado por la crueldad.
De
fronteras y muros
los
sueños y la necesidad
saben los
mismo
que las
mariposas, las aves,
el olor
de las flores.
Si no
protegemos
a
nuestros soñadores perdemos
nuestras
almas y sueños.
Con la
ascendencia del Pres. Trompudo se ha demonizado el emigrante. El presidente les
ha llamado violadores, asesinos, ladrones, especialmente a los emigrantes
mexicanos, centro-americanos, latino-americanos (y además terroristas a los
emigrantes musulmanes.) El fascismo, el racismo, el nacionalismo y el odio son
patentes y se han normalizado en la discusión política estadounidense. Pero lo
tenemos que decir claro —
Decirlo Claro
Dicen los
bobos
que
venimos de mendigos
estómagos
vacíos, vacías las manos
para
quitarles lo que ya
sus
propios canallas y bribones
les
robaron.
Sí,
venimos con hambre
huyendo
la violencia
a donde
la riqueza
del
impero se concentra
pero con
las manos llenas
de
nuestras artesanías y labores,
corazones
llenos de bailes y canciones,
con
nuestra cocina rica en sabores.
Le
traemos alma a una cultura desalmada;
traemos
el arco iris
y
prefieren el gris de sus temores.
Se
empeñan en construir muros
si lo que
se necesita es puentes.
La
frontera se ha militarizado y se ha hecho un frente de batalla. Y el Tompudo se
empeña un construir una gran muralla por toda la frontera entre los EE.UU. y
México a un costo aproximado de construir de 70 billones de dólares y de
mantener a 21.6 billones de dólares. Y neciamente insiste que la pagará México.
Pero no se le puede poner precio al costo del sufrimiento que ha causado, que
causa esta política. Los emigrantes son aprendidos y encarcelados, las madres,
los padres separados de sus hijit@s, muchos de ellos infantes, l@s niñ@s
metidos en cárceles separadas, desparramados, enviados lejos. Y aunque las
cortes han declarado estos hechos ilegales y exigido que se reúnan las familias,
muchas todavía no se han reunido y niñ@s se han perdido. La crueldad, el
sufrimiento hiere la imaginación.
Es tan amable la luna
La luna
llena se cuela
por entre
las rejas de la cárcel
de niños
para
recoger sus sollozos
en su
delantal de luz
y
llevárselos a sus padres
en cárcel
de adultos
y
traerles lamentos y bendiciones
de sus
madres, sus padres
a los
niños.
Es tan
amable la luna
que no
niega su luz
ni a los
malvados traficantes de angustia.
Es tan
amable la luna
Y ¿que
graves exigencias motivan a estos padres, madres a arriesgar tanto por emigrar
a los EE.UU.? Vienen a donde se concentra la riqueza del imperio huyendo de la
pobreza y la violencia de sus países causados por la política estadounidense:
tratados de “libre comercio” que han sido desastrosos para la economía de
México, la cínica “guerra contra las drogas” que ha traído violencia atroz a
México, los Acuerdos de Mérida que han militarizado el gobierno de México y lo
ha hecho aun más violento.
Pero no
es solamente México sino es así en toda América Central y en partes de Sud
América. Se cultivan y se apoyan gobiernos abusivos por el poderoso EE. UU. que
para el bien de los ricos mantienen a sus pueblos en pobreza y represión
violenta, vendiendo sus tierras y recursos naturales a empresas extranjeras
estadounidenses e globales. Y l@s que resisten y defienden la Tierra (gran
parte indígenas y mujeres) son torturados y muertos. Un caso representante de
muchos, muchos otros por todas las Américas es el de Berta Cáceres de Honduras:
Por medio milenio y más
a Berta Cáceres
y a todos los mártires
de las Américas muertos
defendiendo la tierra
Por
medio milenio y más
hemos
muerto defendiendo
la
tierra, los bosques, los ríos
de
invasores extranjeros
cegados
por la codicia,
enloquecidos
por la ganancia
en
moneda sangrienta.
Hemos
sufrido traidores
infectados
por esa locura
que
por esa misma moneda
venden
a sus propios dioses.
Nuestros
huesos siembran la tierra,
nuestra
sangre la riega
y
el sagrado maíz
a
veces nos sabe amargo.
Pero
seguimos luchando
y
nuestros huesos y sangre
crecerán
un nuevo mundo en flor.
Nombrémoslo
por lo que esencialmente es: la economía de imperio, el capitalismo, y su
política, un sistema económico que se basa en dos cosas: el tratar a la Tierra
solamente como deposito de materia prima para explotarse y la esclavitud de
mano de obra para convertir esa materia prima en productos consumibles a abajo
costo para vender a gran ganancia para el bien de los pocos. Fue nada más que
esto lo que impulsó la conquista de las “Américas.” (De la religión que hacía
mucho se había hecho instrumento del estado y justificaba la esclavitud y hasta
el genocidio no diré nada, ni de la oposición dentro ella que nos llega ahora
como la teología de la liberación.) Por ser los EE.UU. el más grande imperio
actual y su presidente un Calígula moderno, es fácil hacerlo el único villano,
pero esto pasa casi por el mundo entero.
El
capitalismo desenfrenado lleva al fascismo y esto lo vemos por a través del
mundo actual. Las guerras y tiranías casi todas a causa del capitalismo
desplazan una gran cantidad de gente huyendo del la pobreza y la violencia para
sobrevivir. La migración es unos de los “problemas” más grandes del día no
obstante que la humanidad siempre ha migrado desde su origen en África hace
tres cientos mil a dos cientos mil años.
Migración
¿Qué sabe
la mariposa de fronteras?
¿Qué sabe de banderas?
Cruza
todo un continente,
el movimiento su herencia.
Así es
con nosotros,
nuestra historia migración
de años,
de siglos, de milenios
antes de que historia hubiera
y que
formáramos mitos en el cerebro.
Nuestros
pasos hechos de sangre,
de
lágrimas, de risas, de sudor
marcan
nuestra eterna búsqueda
de hogar
señalado por el Dios,
o el águila comiéndose una culebra
o quien
sabe que señas arbitrarias.
Pero son
inseguras nuestras moradas —
hogar es
la Tierra redonda y sin costura;
la
circundamos y si patria veneramos
es
pretensión, es mito, es mentira —
buscamos
abrigo, alimento, libertad, la vida.
Abajo con
fronteras, abajo con banderas
que si justicia y paz hubiera
no
tuviéramos que vagar tanto por la Tierra.
Nací, vivo en y soy ciudadano de
los Estados Unidos de América pero más que nada me siento ciudadano del mundo.
Mi lealtad es a la humanidad a cual pertenezco y a la Tierra que nos dio nacer
y nos sostiene. Mi ciudadanía estadounidense y terrestre me obliga a ver
críticamente a mi país, al mundo, a la humanidad. Pero si he pintado a mi país
en matices sombríos no es completamente fiel el retrato. Muchos, muchos
estadounidenses no son racista, ni tóxicamente nacionalistas, ni injustos, ni
crueles, ni capitalistas. Y son muchos los problemas del imperio y me he
enfocado sólo en la migración. Es muy grande la resistencia contra las fuerzas
del fascismo, es grande la compasión y el deseo por la justicia. Muchas
ciudades y aun estados se han declarado ciudades, estados “De asilo” para
proteger a los inmigrantes indocumentados negándose a colaborar con la policía
federal en la persecución de los inmigrantes. Diariamente hay manifestaciones a las puertas de las
cárceles, la frontera, los aeropuertos, los edificios de gobierno, las calles
en apoyo de los inmigrantes. Hay una gran lucha entre las fuerzas del fascismo
que controlan el gobierno y las fuerzas demócratas. Estamos en crisis y son
tiempos temerosos.
En cuanto
a mí como viejo y poeta
Te Digo
Te digo
que estoy cansado
de no
poder darle la espalda
a la
injusticia y crueldad del mundo.
Quisiera
en vez contarte
lo que el
sauco y la secoya,
la piedra
en el arroyo hecha lisa
por el
toque suave o brusco
del agua
me dicen.
Quisiera
decirte los cuentos
del
lagartijo y la mariposa,
cantarte
las canciones calladas
de la
madreselva y el romero.
Quisiera
escribir versos de amor
a la
Tierra, a la vida, a ti.
Pero no
puedo darle la espalda
a la
injusticia y crueldad
del mundo
que causa
tanta
pena y sufrir en la Tierra.
Mis
versos de furia y protesta
son
también poemas de amor,
de un
amor traicionado y herido.
---------------© Rafael Jesús González 2018.
Rafael
Jesús González es Poeta Laureado de la Ciudad de Berkeley,
California. Por décadas, ha sido un activista pro la paz y justicia usando la palabra
como una espada de la verdad.
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