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denunciando los buenos viejos muchachos
Los buenos viejos muchachos
se reunieron para en público decir sus vacías,
pietistas condolencias y oraciones
por los niñ@s y maestras asesinad@s
con el rifle que les pusieron, como la gallina
prometida en cada olla, en las manos
de cualquiera que quisiera uno: los mocosos,
los locos, los llenos de odio. Y cuando uno
de conciencia los denunciaron, gritaron:
“Estás fuera de lugar, estás fuera de lugar;
estás haciendo de esto cosa política.”
Como si no lo fuera hasta sus mismas raíces —
las armas, la locura, la codicia, la crueldad
todo legislado o ignorado. Si esto
no llama a la revolución ¿qué lo hará?
Si el amor y la justicia violados callan,
amordazados y ojos vendados
¿qué de la esperanza?
Ha llegado el momento (como siempre ha sido)
para hacer nuestra revolución.
© Rafael Jesús González 2022












