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La nochebuena en el desierto es repleta de estrellas recién pulidas pero ninguna luce tan ostentosa como la luna que acaricia el lomo de la montaña extendida como lagartijo dormido. Al costado, la montaña luce su propia estrella de luces eléctricas como joya de alguna orden masónica. A esta frontera donde casi se encuentran las puntas de la colas de la Sierra Madre al sur y la Sierra Rocosa al norte se le llama El Paso del Norte por donde se han colado por los siglos comerciantes del imperio mexica, conquistadores gachupines asándose en sus yelmos y corazas de acero, gringos aventureros, y refugiados de las dictaduras y del hambre. Ha sido puerta y puerto de peregrinos, de pobres en busca de albergo, de abrigo, de refugio, de trabajo.
En noche buena en otros tiempos se llevaban a cabo las posadas a tiempo para la misa de gallo en la catedral. Han llegado los santos peregrinos y nace el niño de la luz. Aleluya, aleluya, aleluya — y paz en la Tierra.
Pero no es sólo en esta noche que el Río Bravo y la montaña, la luna y las estrellas ven llegar a José (y Pedro y Pablo y Juan) y a María (y Chayo y Rosa y Carmen) y ven, en pesebre o no, nacer a Jesús (y Lupe, Arturo y Susana, Francisco y Cecilia) todos niños de luz. Pero aun no hay paz en la Tierra.
Para estas noches, desde que yo era niño, en la Plaza de San Jacinto (o de los lagartos) se ha decorado un árbol navideño gigante lleno de luces (y, a mi niñez, de maravillas) con una estrella encendida en la punta. Arriba, las estrellas del cielo están muy lejos y, aunque enormes más allá de la imaginación, aparecen muy pequeñas a la vista. Pastores o no, nadie espera que nos canten los ángeles y si fuéramos sabios nos contentaríamos con nuestra humilde luna, espejo de nuestra propia estrella el bendito Sol, lo bastante asombroso aunque chico entre estrellas, y nos daríamos cuenta de que la paz en la Tierra no nos llegará de los cielos sino de nosotros mismos, hechos todos de polvo de estrella.
© Rafael Jesús González 2009
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(riverbabble, número 12 inverno 2008;
en La musa lunática/The Lunatic Muse;
Pandemonium Press, Berkeley 2009;
derechos reservados del autor.)
en La musa lunática/The Lunatic Muse;
Pandemonium Press, Berkeley 2009;
derechos reservados del autor.)











