miércoles, 28 de agosto de 2013

Marcha en Washington, 28 agosto 1963

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Hace cincuenta años, medio siglo, como 250,000 personas se juntaron en el Centro público nacional en Washington, D.C. para escuchar a un homobre de pie en los escalones del Monumento a Lincoln decirnos de su sueño. Otro hombre que se identifica como Afroamericano ahora ocupa encabeza el imperio estadounidense y el sueño de Martin Luther King Jr. parece lejos, muy lejos de cumplirse. Sigue la lucha, el sueño ahora más que nunca exigiendo que se siga — la justicia, la paz y la veneración de la Tierra las ínicas metas que valen la pena seguir, todas otras subsumindas por estas. La paciencia parece menos y menos una virtud y la furia la ínica opción de la persona compasiva y justa.
 

---------------------------------— Rafael Jesús González
 




--------Después del Discurso

------------------------a Martin Luther King Jr.

Una mujer me dijo que no fui cortés
con la oposición,
que fui duro
y que no animé
discusión.

Tal vez si fuera Cristo,
pudiera decir — Perdónalos
----que no saben lo que hacen. —
O la reina, y disculparme
por haber pisarle el pie a mi verdugo.

Pero solamente si supiera
que los verdugos
fueran solamente míos.

¿Qué cortesía tengo el derecho a darles
a los que quiebran los huesos
----y las almas de mis hermanos,
--------------------mis hermanas;
les niegan el pan, los libros
----a los hambrientos,
----a los niños;
--------la medicina, el sanar
--------a los enfermos;
techos a los desamparados;

que estropean los mares, 

 ----que destruyen los bosques
--------y los desiertos,
violan la tierra,

----hacen guerra perpetua?

Afabilidad en los labios
de la furia justa
es pecado y blasfemia
----de la cual no seré culpable.




---------© Rafael Jesús González 2013






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