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Bendiciones al celebrar el mito divino de que el dios único de los hebreos eligió nacer hombre y vivir la gloria amarga-dulce de la mortalidad para encender la esperanza de un mundo regido por la justicia arraigada en el amor y la compasión. Es apto que el día de su nacer se fija en el solsticio invernal, el crecer de la luz.
Casi no es necesario notar que es oscuro el mundo, que por falta de documentos madres, padres son separados de sus hij@s y familias son destruidas, que muchos sufren hambre y desamparo para que los cuantos poderosos ricos vivan vidas de derroche. Y casi no se necesita notar que la iglesia establecida para llevar sus enseñanzas de él más veces que no se presta de fácil cómplice a las instituciones del abuso.
Pero sí hay que notar que ahora ocupa el trono de San Pedro un papa que tomando el nombre de un santo mendigo reclama a los banqueros en el templo y fuera. Se revive la esperanza de que despertemos a la luz. Así sea.

---------A esto
Se cuenta que
el fulgor de un lucero
y el cantar de ángeles
anunciaron el nacer
del dios hecho hombre,
del niño nacido
entre animales domésticos.
Sea lo que sea el cuento
de la trágica y gloriosa
trayectoria de su vida,
todo se reduce a esto:
------enseñó a amar.
----© Rafael Jesús González 2014
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