
--Luna del equinoccio otoñal
Los ángeles querían pesar
su tesoro de diamantes
pero a la balanza se le perdió
uno de sus platillos.
Rueda el único platillo
y los brillantes se riegan
sobre el terciopelo negro
de la noche.
El cosmos es prodigioso;
se apaga una estrella
y se enciende otra;
cada agujero negro da
a otro universo.
Sólo aquí se mide una vida
en años, en décadas;
siete y media es una vida larga;
raras veces se llega a diez.
El medir es obsesión Terrestre;
si la balanza celeste perdió
uno de sus platillos
con uno basta —
el cosmos es prodigioso.
-----© Rafael Jesús González 2010

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